lunes, 14 de octubre de 2013

Mitos y verdades sobre el precio de un logotipo


¡Muy buenas! Voy  a hacer una entrada mucho más corta de lo habitual en el blog, y por eso voy a saltarme la regla de "una entrada a la semana". Esta semana habrá dos.

Quería hablar, dado que la semana pasada hablé de la identidad corporativa, del por qué un logotipo es tan caro. Se pueden ver precios de lo más variopintos pero estos suelen darse de entre 150€ hasta 1000€ ¿Y por qué "tanto"? ¿Es una especulación? ¿Es un "plus" que cobra un artista por su trabajo? Pues bueno, he aquí lo que yo considero mitos y verdades sobre los logotipos. Me gustaría aportar mi corta experiencia al respecto (2008 hasta 2013).


(Uno de mis libros de formación y la mesa donde puedo extender todo lo que estoy haciendo para tenerlo a mano)

Mitos y verdades sobre logotipos


1. "Eso se hace en un momento"
Si una persona hace un logotipo impresionante en 10 minutos (cosa muy dudosa) que guste al cliente en seguida, merece esos 500€ que pide. ¿Por qué? Porque debe haber uno entre un millón. Sólo por eso. No ha hecho perder el tiempo al cliente, ha obtenido un producto de calidad que representa perfectamente a su empresa y no ha tenido ningún problema a la hora de registrarlo.

No obstante no estamos en el mundo de las piruletas, y no se puede hacer un logotipo con arte final en diez minutos (ni en una hora)

2. "Cualquier cosa hecha en el ordenador es fácil de hacer y no requiere material"
O cosas como que no se puede cobrar tanto por un servicio que no incluye material físico ni tiene gastos en material. Decir esto es erróneo y pecar de ignorancia, sí que incluye material físico puesto que se hacen numerosas pruebas de color, que requiere tener a mano una pantonera (que cuestan de 75€ hasta 250€) y cambiarlas periódicamente porque pierden fidelidad con el paso del tiempo. Además de eso las licencias del software que se requiere para su elaboración suelen ser bastante caras, por no contar el ir a la imprenta, hacer correctamente la prueba de color y pagarla (es poco, pero a veces se acaba gastando tranquilamente 20€ en ese material).

3. "No puedo pagar tanto sólo por un logotipo"
No sé por qué se valora tan poco la mano de obra que pueda aportar un creativo cuyo trabajo es estar reinventándose constántemente. La mano de obra ya es la otra historia del por qué un logotipo es "tan" caro. Me resulta gracioso cuando alguien me dice que es excesivo, que para qué quiero yo tanto dinero. La verdad es que me gustaría poder decirle exactamente lo mismo a la seguridad social cuando me pasan la cuota mensual, o al casero cuando me pide el alquiler. Un proyecto de logotipo rara vez se completa en la misma semana. Teniendo en cuenta que un autónomo no puede cobrar 6€ la hora, lo que un trabajador medio suele ganar por 40 horas semanales de trabajo y hablando a tantos alzados, me parece que es un precio muy bueno.

Tampoco me gusta hacer chapuzas. Si lo primero que hago lo saco a producción, el logotipo seguramente sea la tercera parte de bueno de lo que podría ser con un poco más de trabajo. En mi página web se pueden ver algunos de los proyectos en los que trabajé, aunque todavía no he subido los más recientes. Además detesto que un cliente no tenga lo mejor que yo pueda ofrecerle, porque para eso es mi trabajo, y es un fracaso para mí darle un logotipo que no le guste o que no aporte valor a su empresa, y me lo tomo muy en serio.

4. "No es tanto trabajo, sólo es un logotipo"
Ese es el auténtico problema. La gente piensa que es sólo un logotipo pero en mi caso siempre presento un documento que recoge de 4 a 6 propuestas explicando el por qué de los colores, por qué la forma, qué trato de transmitir. Eso lleva tiempo. El problema de que los logotipos sean tan caros no viene porque el diseñador gráfico quiera especular, sino porque hay que incluir el margen de error. 

El margen de error viene a ser la cantidad de propuestas y revisiones que estamos dispuestos a hacer a cambio de un precio X, y por ello hay que tener muy claro lo que se quiere. Cada uno obtiene lo que paga: No puedes esperar un logotipo producido por un freelance tenga la calidad que ofrece un estudio con un director artístico y cuatro personas más poniendo su punto de vista, cuando un trabajo es complementado por varios creativos el resultado es increíblemente bueno, pero la calidad se paga. Es lo que suelo llamar un "véndeme un Ferrari por el precio de una bici".

Normalmente si un cliente se quedara con lo primero que le das, se podría cobrar perfectamente 50€, el problema es que un cliente no se queda nunca con lo primero que le das. A veces las propuestas ascienden a más de 40 horas y acabas perdiendo.

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¿Y por qué digo todo esto? ¿Es una queja? ¿Es una búsqueda de obligar a la gente a pagar los 250€ por una semana de trabajo? No.

Es mucho más sencillo, se llama información. Considero que es normal que exista la controversia del "qué hacen con nuestro dinero", más hablando en tiempos de crisis donde cuesta tanto elegir dónde invertirlo. Por eso considero necesario dejarlo claro. Un logotipo no es únicamente un concepto minimalista de nuestra empresa que recoja en un golpe de vista algo memorable como es nuestra identidad corporativa. Un logotipo es un trabajo de investigación de una persona que probablemente no conozca tan bien como el cliente la actividad de su empresa, que se molesta por investigar sobre esta y meterse en su mundo, descubrir los puntos fuertes y flacos, destacarlo de una manera tan impactante que el simple hecho de verlo provoque sentimientos como si fuera una obra de arte concentrada en un pequeño símbolo. 

Y me temo que eso, vale más de 50€.

¡Hasta la próxima entrada!

Sabrina Cámara Ilustradora y diseñadora gráfica

sábado, 12 de octubre de 2013

El ilustrador y la identidad corporativa


¿Cuán importante es una identidad corporativa para un ilustrador? Más de lo que podemos creer porque es más necesaria que en otras profesiones. A un fontanero le conocen por su trabajo, el boca boca hará el resto a pesar de que una identidad corporativa le ayudaría a encontrar otros clientes diferentes a los de su entorno, probablemente le ayudaría a expandir su negocio.

Nuestro gremio en cambio es todo imagen, no somos el tipo de autónomo con el que alguna vez en nuestra vida es necesario contactar, como con un fontanero, un mecánico, un abogado o un notario. La ilustración pese a que sea algo que en muchos casos es lo que hace que un producto se venda, es más para B2B que para B2C. B2B (Business to business) es la forma en la que el marketing denomina publicidad "de empresa a empresa".

La publicidad B2C, para aclarar, (business to costumer), es aquella orientada al consumidor que podemos ver todos los días en la tele. El grupo Bassat Ogilvy es un gran ejemplo de este tipo de publicidad, pero vamos al caso.

Quiero decir que rara vez vamos a orientarnos al consumidor directo. Hay personas que son capaces de conseguir bastantes clientes a través de comisiones, pero estas para nada van a alcanzar una estabilidad que nos permita dedicarnos al 100% a ello, sobre todo si estamos empezando. Por eso lo mejor es orientarlo a empresas como editoriales, desarrolladores independientes dispuestos a pagar por el trabajo sin chantajes emocionales como "no tengo mucho dinero, hazme un buen precio", desarrolladoras de videojuegos que requieran encargos puntuales o que estén saturadas de trabajo, páginas de stocks vectoriales y de ilustraciones como istock o shutterstock, o, si estamos dispuestos a llevar por nuestra cuenta el trabajo que ello conlleva, distribuir nuestros propios productos: Contactar con centros comerciales como FNAC por ejemplo, Amazon España, Miquelrius… Hay muchas empresas que están dispuestas a comprar nuestro material, pero hay que saber venderlo. Un catálogo es la mejor solución. Una de las raras ocasiones en las que uno puede trabajar directamente para particulares y conseguir dedicarse a ello es a través de un comercio electrónico o tienda física y trabajo muy duro, probablemente incluso necesitemos ayuda para sacarlo adelante.

Empezando a crear la identidad corporativa


¿Qué te va a hacer falta para empezar a "lucir"? (Digo lucir porque "venderse" suena muy mal). Te voy a poner una lista de cosas que puedes necesitar.

1. Logotipo

Sí, es importante que tengas un logotipo o una "firma". Al menos si vas a ser freelance o vas a tener tu propio estudio. Considero que es una forma muy positiva de alejarse del ideal bohemio que se tiene sobre los ilustradores y se le da un ambiente empresarial, que te estás tomando en serio lo que haces. Obviamente no tiene nada que ver, pero la primera impresión es la que cuenta así que: Intenta que sea lo más positiva y profesional posible.

2. Portafolio online.

Diferente a una página de oferta de servicios, que la podemos hacer más adelante, es un portafolio donde se puedan visualizar nuestros trabajos sin necesidad de cargar un archivo zip y enviarlo por correo. No es la primera vez que lo digo pero antaño hacer esto me parecía terriblemente engorroso. 

Contratar un hosting puede salir muy barato y eso además nos ofrece la posibilidad de tener un correo profesional, mucho más cómodo que cualquier gmail o hotmail que hace publicidad a terceros: Interesa más crear marca, poner tu nombre en boca de más gente. Mi recomendación es que tú mismo hagas el portafolio, con un dominio personalizado, ya sea dibujantebarato.com (por el posicionamiento SEO, atentos artistas, el dominio no está pillado), ilustrachachi.es (y este tampoco). Otra posibilidad es contratar a alguien para que haga la página web aunque si no dispones de medios para hacerlo, hay cientos de tutoriales sobre cómo hacer responsive design, pero tendrás que aplicarte y seguramente perder muchísimo tiempo libre.

3. Tarjetas de visita.

Muy importantes, porque si el portafolio es útil por internet, las tarjetas de visitas incluirán esa página web. Por activa o por pasiva la gente empezará a conocerte. Llévalas encima siempre porque nunca sabes cuándo te va a surgir una oportunidad de negocio. Sin ir más lejos, una vez cenando con unos amigos en el Brutus de Elche, me hicieron una proposición de trabajo que perdí por no llevar las tarjetas encima. Diséñalas tú mismo en Illustrator (Shareware) o en Inkscape (Freeware), asegúrate de que la imprenta se encarga de informarte en qué perfil de color quieren la impresión porque sino seguramente no salgan ni la mitad de buenas de lo que esperas. Si no sabes cómo hacerlo bien pídeselo a un profesional, no hay nada peor que gastarse el dinero en algo que no valdrá.


(¡Han llegado esta mañana! Por eso he tardado hoy tanto en publicar ^_^)


4. Plantillas

Tanto de factura, fax, sobres, como de documento de análisis, como de documento de propuesta para realizar una página web (wireframes). Yo siempre uso plantillas y guardo una concordancia entre todas. Es importante que figure tu número de teléfono e incluso la página web si quieres.

5. Carpetas corporativas

Siempre que vayas a entregar un proyecto, entrégalo en una elegante carpeta, sé que no te gusta gastar tinta, ni dinero, y seguramente también seas un medioambientalista como yo que odia desperdiciar papel, pero no se desperdiciará en este  caso. No des carpetas al tun tun, simplemente cuando vayas a hacer una presentación de proyecto, aporta tu carpeta corporativa con los datos de contacto (si vas a diseñarla tú mismo), o con una tarjeta grapada / adjunta en el interior de la misma. Nunca sabes quién va a ver tu proyecto.

6. Firmas en los e-mail

Tengas uno, dos o cuatro, todos tus e-mail pueden llevar logotipo y datos de contacto, también puedes poner enlaces a tu portafolio, cuenta de twitter, facebook… Así, como ya he dicho en otras ocasiones, las personas que contacten contigo pueden ver tu lado más humano, pero no sólo eso, sino que cada correo llevará tu membrete.

7. Alta en redes sociales

Considero que twitter es la más importante de todas las redes sociales en las que uno se pueda dar de alta, ojo, siempre bajo mi punto de vista porque es el que he comprobado que mejor funciona. Tras hacer un estudio de las visitas que recibía tanto al blog como a la página web, la gran mayor parte de estas se debían a twitter, y es que es una herramienta de comunicación tan viva que parece un  macro-chat, por otra parte si a la gente le gusta lo comparte, y esta gente lo comparte a su vez con otras personas de una manera mucho más cómoda que Facebook.

De todas formas cualquier red social, si se mantiene actualizada con asiduidad, puede darle vida a nuestro negocio. Otra red a la que quiero sacar partido es a Linkedin, pero de esta ya hablaré más adelante cuando tenga más experiencia, puesto que ahora mismo la tengo únicamente como "portafolio" de trabajos que ya he realizado. 

Las redes sociales orientadas únicamente a artistas, además de DeviantART, CGHUB o CGSociety, he probado en castellano Dibujando.net y Domestika. Cada una está orientada para un público diferente en mi opinión, en Domestika predominan ilustradores con estilos vanguardistas aunque podemos encontrar de todo, porque promocionan mucho trabajos de diseño gráfico, obras impresas y tipografías. Los foros son muy activos y si tuviera más tiempo me gustaría participar más.  Dibujando.net es una red exclusiva de ilustradores, predomina un público juvenil con estilos pasando desde Manga hasta el Cómic americano, aunque se puede encontrar realmente de todo. Hace poco que he conocido una página denominada Subcultura gracias a algunos tweets de dibujantes de cómic, orientada a webcomics, no la he probado pero estoy preparando algunas tiras como entrenamiento antes de dibujar las páginas que presentaré en el festival de Angoûleme en Enero.

(No sé que manía me tiene blogger que me deja gris el fondo de las imágenes...)


No te plantees "no voy a ganar dinero con esto", plantéate "estoy trabajando para promocionarme y estoy aprendiendo mucho de ello". Si nunca practicas, nunca mejoras.

7. Otros

Sellos de caucho, flyers promocionales con código QR, aplicaciones para smartphones gratuitas con tu firma o con tu logotipo, catálogos de productos, mockups con presentaciones de los mismos, preventas, crowdfunding, alta en Etsy, comercio electrónico… Cualquier lugar es bueno para promocionar tu marca si estás empezando y si tienes talento en esa rama.

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La identidad corporativa, aun así, no tiene por qué garantizar que nos vayan a contratar. De eso depende mucho la actitud: Hay que moverse y no esperar a que vayan a venir a nosotros por arte divino. Esto es una recomendación que hago tanto a ilustradores como a cualquier otra persona en situación de carencia de trabajo. Hay que moverse, llama, pregunta, interésate, manda currículums o tu portafolio aquí y allá. Alguien te necesita y tú vas a estar ahí, asegúrate de que lo sepan.

Coraje, disciplina y sobre todo seguridad en uno mismo ¡Mucho ánimo ilustradores e ilustradoras! 
Sabrina Cámara Ilustradora y diseñadora gráfica