sábado, 10 de agosto de 2013

Trucos para obtener inspiración - El famoso bloqueo creativo


Hoy quiero hablar del bloqueo del escritor, del ilustrador o cualquier tipo de bloqueo que podamos sufrir durante nuestro recorrido profesional o personal frente a un objetivo que queremos.

Una buena parte de la vida se basa en obtener aquellos retos que nos proponemos y llegar a nuestras metas personales. Muchas veces hay que luchar contra los obstáculos que pone la vida, y muchas otras contra uno mismo.

El bloqueo creativo suele venir ligado por una sensación de vacío que impide en buena parte por problemas que inquietan, por falta de propósitos o porque simplemente no gusta lo que se hace. Cuando eres profesional no te puedes permitir que eso ocurra y cuesta mucho darle esquinazo. A lo largo de dos años descubrí ese bloqueo creativo en la ilustración y también en la escritura. Estuve más de cuatro años sin poder escribir mas que poesía o pequeños relatos de prosa, mientras que durante otros años era capaz de producir novelas enteras en menos de cuatro meses, o cuatro ilustraciones al día, bocetos, pixel art, animaciones... Nada era un límite, cuando esto se agota uno se plantea muchas cosas.

Me pregunté "¿Qué me pasa?" "¿Cuál es la diferencia?" "¿La vida ha perdido sentido?". En cierto modo por circunstancias de la vida, efectivamente esta parece carecer de sentido y se actúa de una manera automática. Se sobrevive y uno se olvida de que la vida es para vivirla.

Así que nada más lejos de la realidad, ni la vida ha perdido sentido, ni pasa nada, pero sí que hay algunas diferencias que son aquellas por las que uno puede encontrarse bloqueado. Para que se me entienda a lo largo del artículo, voy a utilizar metáforas para comparar el bloqueo creativo con enfermedades o dolencias físicas.

Esto pasó durante las fiestas de mi pueblo, con el dolor de la pierna y sin poder dormir. ¡Viva! Así cualquiera rinde, pero fuera de bromas, sí, seguí trabajando a destajo.


1. Algo no funciona bien


Cuando uno cae en la fase de bloqueo creativo al principio puede sentirse desorientado. Como cuando uno se rompe un brazo, no sabemos por qué no funciona y es posible que, dependiendo de la personalidad, haya personas que se pongan muy nerviosas. Nos sentamos durante horas ante una hoja de papel y no podemos vaciar nada de nuestra cabeza a la hoja. Limpiar la habitación, salir a hacer la compra, dar un paseo o incluso echar la siesta, jugar a juegos online o cualquier tipo de entretenimiento que es para pasar el rato, que realmente no apetece, es un síntoma clarísimo del bloqueo creativo.

Cuando se intenta evadir el problema es cuando uno realmente es consciente de que algo no funciona bien. A través de otras tareas, se evade aquella que hay que afrontar para conseguir lo que nos proponemos.

2. Detectar el problema y tener claro el objetivo


Una vez ya sabemos qué es lo que no funciona bien nos sentamos ante la mesa del ordenador, delante de un folio en blanco y se abre un vacío inmenso, insalvable, intentando recuperar lo que parece que ha sido arrebatado injustamente. Uno se pregunta llegado a este punto si realmente no sería mejor tirar la toalla y coger un trabajo más sencillo, si realmente vale para esto, si puede y merece estar en el mundillo si ni si quiera ser capaz de coger un lápiz y dibujar tan bien como a otras personas que parece que les nace solo.

Ponerse nervioso ante esta situación es normal, pero nunca hay que pensar que a los demás les nacen las cosas solas. Hay personas que dibujen mientras comen, mientras salen a dar un paseo o incluso en el baño (puej), que saquen bocetos perfectos de bajo las piedras y echemos la culpa a nuestra pueril genética.

No es culpa ni de nuestra genética, ni tampoco es del todo cierto que haya personas que les nazcan las cosas. Esas personas estuvieron en ese nivel una vez, ellas también han experimentado el bloqueo creativo alguna vez en su vida, aunque haya sido durante poco tiempo. Parece que han nacido con lápiz bajo el brazo y puede ser cierto que la genética condicione en parte, pero no es la razón. Se nace o no se nace ilustrador, eso lo elige uno.

Por eso hay que tener claro siempre el objetivo: Eres ilustrador, ejerces tareas creativas, no es un trabajo como los demás y conoces el riesgo que ello comporta. No siempre nace dibujar de maravilla, pero lo que sí nace es querer ser ilustrador. Eso nace de dentro, y si nace, hay que luchar por ello. Luchar por ello significa que muchas veces habrá que renunciar a otras cosas que nos gustan para poder llegar a un nivel superior.

Pensemos, qué hace esa persona que ilustra tan bien para hacer tantas cosas con tan relativa facilidad. Nos sorprenderemos mucho al ver que esa persona también tiene sus inquietudes y sus bajas, sus "no sirvo para esto". Hasta que un ilustrador no alcanza la suficiente fama, esa culpabilidad de "no soy suficiente" no se sustituye por un nuevo concepto "debo dar la talla". Durante muchos años me he dedicado a observar, leer y analizar a otros ilustradores y he llegado a esa conclusión. Sus comentarios en redes sociales y DevianART me han iluminado y han cambiado mi forma de ver las cosas.

El problema está en nosotros y es que un bloqueo creativo puede ser temor a hacerlo mal, a que no salga lo que se espera, a que no sea suficientemente bueno. Temer el fallo es absurdo en ilustración, hasta los mejores ilustradores fallan. Nunca se deja de aprender y la única manera de hacer las cosas bien no es rodeándose de buenos materiales que nunca se usarán, aquellos que recomiendan los buenos ilustradores. Es viendo cómo han progresado ellos. Si nos vamos años atrás cualquier artista parecía tener muñoncitos sanguinolentos por brazos (me incluyo, no queréis ver mi porquería). Hay personas que tienen más y personas que tienen menos creatividad, pero todos tienen algo en común y es que tuvieron un principio.

¿Cómo llegaron a eso? ¡Muy fácil! No rindiéndose ante el temor de "lo voy a hacer mal", "se van a reír de mí", "no va a gustar a nadie". Mucha gente se va a reír de ti, lo harás mal y seguramente algunos de tus trabajos no les gusten a nadie. En ese momento es en el que uno se plantea "¿lo hago porque me gusta o para gustar a la gente?", si la respuesta es la segunda, todo ilustrador busca la aceptación de su trabajo pero no es ni mucho menos la razón por la que sigue dedicándose a esto. Cada ilustración es un esfuerzo, y no todos los esfuerzos están siempre recompensados materialmente, pero siempre están recompensados en nuestro crecimiento personal.

Ya hemos detectado el problema: El miedo al fracaso, el miedo al desprecio de los demás, la cupabilidad y el miedo a no tener la aceptación de los demás. También hay otros motivos, como la depresión, la falta de motivación por temas personales y otras muchas razones mentales o físicas que pueden ocasionar este bloqueo. Contra estas últimas citadas lo mejor es acudir a un profesional, las otras tienen solución relativamente fácil.

3. Acondicionar el entorno  para extirpar el problema


Una de las cosas en las que no se repara es en el entorno. Bien es cierto que un ilustrador inspirado es capaz de de hacer cualquier cosa en cualquier entorno, pero cuando tenemos un bloqueo cualquier factor que corra en contra es un peso más que cargar. El método que empecé a utilizar cuando quise salir del bloqueo creativo es una rutina: Limpiar mi escritorio todos los días para que me resultara confortable trabajar. Si hay papeles por medio, envoltorios, latas, o si hay polvo incluso no resulta atractivo ponerse a trabajar ahí.

Los materiales ordenados y clasificados. Hasta hace muy poco he sido una persona desordenada. Por desgracia es algo que incita al subconsciente a pensar "debo ordenar todo esto". Lo mejor es quitarse ese peso cuanto antes. En cuanto veamos el escritorio limpio y nuestra habitación recogida la situación cambiará. Ahora hay que mantener una continuidad, y es importante que se convierta en un hábito más que en un derroche de buena voluntad. La forma fácil de hacerlo es crear un calendario de tareas para dividirlas a lo largo de los días de la semana y que sea algo que no lleve más de diez o veinte minutos al día, así evitaremos la pereza que ocasiona el desorden acumulado.

4. Estar en plena salud y forma física para que no sea parte del problema


Una de las peores cosas que uno puede hacer cuando está bloqueado es continuar delante del ordenador día tras día esperando que la divina providencia haga acto de presencia. No vendrá. Quizá durante dos horas, tres, pero acabará por marcharse tal y como vino.

Una regla importante es no depender de la inspiración ni de las "musas". Porque no es algo que se pueda controlar. Pueden estar años sin aparecer.

Por eso otra forma de mantener a "las musas" cercanas a nosotros es sentirnos bien tan física como mentalmente. No estoy revelando la panacea, cualquier labor creativa no viene de la inspiración divina sino del trabajo continuo y estructurado.

Una buena parte de la estructura es la salud mental, física y emocional. Los buenos hábitos alimenticios, las buenas costumbres hacen menos un bloqueo. Normalmente, al menos me pasaba mucho, la ansiedad que me producía el bloqueo me llevaba directamente a la nevera, la nevera me llevaba a la culpabilidad y la culpabilidad a hacerme daño a mi misma culpándome de la situación que llevaba. 

Lo primero: No es culpa tuya, aunque otros te digan que sí, no es culpa tuya. Tu bloqueo, no es culpa tuya, es una circunstancia de la vida y no lo mereces. Lo que sí mereces es poder arreglarlo.

Seas quien seas, aunque le hayas hecho daño a otras personas queriendo o sin querer, no sientas que mereces cosas malas. Si crees que actuaste mal discúlpate o habla con esa persona, no lo dejes correr, si no te perdona y quieres obtener su perdón, no te rindas a la primera, la reacción primera de una persona adolorida es atacar. Al menos si no se ha arreglado no ha sido por ti, y esto puede darte mucha tranquilidad. Pero por mucho que te digan los demás, no mereces cosas malas.

Este es un buen paso para mejorar la salud emocional por así decirlo, tener muchos "temas pendientes" puede ocasionar pesadez mental y eso disminuye la concentración.

La parte física es muy sencilla, hacer bici, subir escaleras, salir a correr por la mañana o aprovechar el fin de semana para salir a la montaña. Mi padre se fue a hacer el camino de Santiago el mes pasado, volvió con 10kg menos y una sonrisa enorme en la cara. Ya estaba en buena forma, pero cuando le vi se me contagió su alegría. Cuesta mucho empezar, y tampoco hay que empezar a lo bestia, lo ideal es hacer natación (a no ser que por cualquier problema respiratorio, cardíaco o el médico lo prohíba no se pueda).

El ejercicio dentro de casa es positivo pero es aún mejor si salimos al aire libre. Hay que recordar pegar un sorbo de agua cada 15 minutos de ejercicio. ¿Por qué al aire libre? Porque meterse en una burbuja y no salir de ella es muy contraproducente para un ilustrador. Para plasmar la belleza de la vida hay que vivirla y experimentar sus múltiples sensaciones.

5. Leer cosas que nos entusiasmen


Esta es mi favorita. Favorece mucho la experimentación de sueños vívidos o lúcidos, lo cual es una grandísima fuente de inspiración. Muchas ilustraciones, novelas y sin fin de trabajos creativos han nacido de sueños vívidos de sus autores.

También estimula mucho el lenguaje y la imaginación.

6. Divide el problema y vencerás


Una cosa que me ha ayudado muchísimo es ordenar y esquematizar mis proyectos. Por ejemplo, tengo una idea, la anoto y la divido en pequeñas tareas que se puedan hacer en una misma semana. Es muy útil cuando tengo problemas de concentración, así siempre sé qué es lo que tengo que hacer aunque no esté demasiado motivada.



Por poner un ejemplo este es un fragmento de una de las listas de tareas que me impuse. Es algo a rasgos muy grandes, algo que se puede hacer perfectamente en 5 minutos y desglosarlo después para poder hacer los esquemas correspondientes. Este fragmento corresponde a una de las tareas de mi novela, en niveles inferiores aparecen los diseños de portadas, ilustraciones, desarrollo de la trama, el esquema por actos... Cosas que aprendí gracias a la formación y a la búsqueda de conocimiento. Nadie nace sabiendo.

Cuando estoy perdida la consulto y ya sé que tareas tengo pendientes de hacer antes de ponerme con el trabajo final. Cuando las he terminado todas estoy tan motivada que no hay bloqueo creativo que pueda pararme. Vale con cualquier cosa realmente. Si tienes un proyecto muy grande lo mejor es dividirlo en pequeñas tareas de las que puedas hacerte cargo a corto plazo.

7. Visitar a menudo a nuestros autores favoritos en sus páginas web o convenciones.


Otra de las mayores fuentes de inspiración es ver y "tocar" a nuestros autores favoritos (¡No digo tocar literalmente! ¡No hay que acosar a nadie!). Digo tocar porque tenerlos cerca o visitar sus páginas, leer sus reflexiones sobre la vida, ayudan muchísimo a tomar actitudes frente a esta. Ver que son personas humanas, como nosotros, nos enseña una valiosa lección: "Yo también puedo llegar ahí, porque yo también soy humano".

8. Salir a tomar el aire.


Aun cuando se intenta dibujar todos los días se puede tener la sensación de que no se rinde, de que cada paso cuesta un mundo. A mí me pasa bastante, sobre todo con proyectos que requieren hacer mucho esfuerzo mental. Cuando creo que no estoy rindiendo bien puede tratarse de fatiga mental. La fatiga mental no es ni muchísimo menos un bloqueo y no hay que forzarla, porque la mente en ese aspecto es como un músculo y forzándolo solo se puede conseguir que deje de funcionar por un periodo de tiempo.

En ese momento lo mejor que uno puede hacer es salir a tomar el aire. "¡Pero es que tengo una entrega importantísima!". Hay personas que trabajan muy bien bajo presión y otras personas que por el contrario, no. Cuando una persona sufre de fatiga mental lo mejor es tomarse media hora para descansar, salir a tomar un café o una infusión, ir a visitar a un familiar o hacer una llamada a alguien que nos reconforte. Cada vez que me siento agobiada y no puedo más, bajo a la cafetería que hay cerca de casa y me tomo un café. Cuando vuelvo tengo las pilas recargadas. 

Una cosa importante es que los trabajadores tienen 5 minutos de descanso por cada hora trabajada, bien es cierto que los ilustradores muchas veces no se pueden permitir esos cinco minutos cada hora (que se pueden aprovechar en hacer estiramientos, jeje), pero si uno se fuerza demasiado acaba por trabajar mucho más lento y peor.

9. Eliminar las distracciones del entorno.


No hace falta que diga mucho de esto. Videojuegos, gomas de colorines, televisores, series, libros… Cualquier cosa a mano que nos distraiga hay que eliminarla. Incluso figuritas o posters, a muchas personas les motivan pero a otras les distraen, si eres de las segundas tengo malas noticias para tí, tendrás que buscar otro lugar o guardarlas donde no te distraigan.

10. ¡Tener manías! Muchas manías.


Casi toda persona de tareas creativas tiene manías que le ayudan a concentrarse. Tararear una canción, escuchar música, tomar un té a las cinco en punto, afilar los lápices con un cuchillo, usar máquina de escribir, dar nombres a sus herramientas de trabajo…

En muchas historias se relata cómo caballeros nombraban a sus espadas, a sus caballos y les daban un toque de importancia en las historias. Si el caballo moría, si la espada se partía, no era sustituible ¡Era un drama terrible! Es una de las razones por las que cobré esa manía, nombrar a mis pertenencias. Eduardo, mi ordenador, Herbert mi tableta digitalizadora, Mavira mi máquina de escribir. A cualquier persona se lo cuento y seguro que le parece una tontería (o peor, se piensa que no estoy muy bien de la chaveta).

Aunque me viene de familia, la moto de mi padre se llama Ginebra, mi coche también tiene nombre y estoy segura de que aunque tuviera mucho dinero, no lo cambiaría.


Pintar tonterías en las cajas de las tazas que envío me hace feliz

¿Por qué hacer esto? Para crear un entorno familiar, cotidiano y doméstico. Si nos permitimos tener manías significa que nos sentimos cómodos, lejos del "qué dirán" o de etiquetas sociales porque el arte superior nace del corazón, y lejos de parecer sentimental, es así. Podemos llamar al corazón a la sensibilidad de un artista, a su forma de conmoverse por acciones de otros o del propio entorno, y de su percepción de la vida, no tiene por qué ser necesariamente algo místico. Aunque siempre cabe decir que en las sutilezas de la vida hay hueco para todo. Por eso, tener manías es parte del ritual de trabajo, los mejores artesanos las tienen y es más que nada se trata de permitirse a uno mismo ser uno mismo.

Cuando hay un límite, un tope que no sea disciplinario sino tirano, lo que hacemos es generar el efecto contrario al deseado y frenar la creatividad.

11. Una vez todo lo anterior ya no sea un problema, intentar dibujar un poquito todos los días.


Esta es la que más suelen recomendar otras personas. Dibujar todos los días no tiene por qué ser un engorro, apenas toma media horita al día. Media hora de tu tiempo y tendrás el resto del día para ti mismo sin sentirte mal porque no estás dibujando. Pensarlo así ayuda mucho a darse ese empujón y sobre todo, antes de empezar, nunca bajo ningún concepto presionarte. No hay que presionarse a uno mismo llamándose "inútil", ni culpándose, ni negado, ni retrasado. Nada de eso. No lo eres. Si te sale mal, continua, te saldrá bien cuando lo hayas hecho diez veces. No es un consejo, es una promesa.

Las yayas con braga-faja-paracaídas fue un invento que salió de una conversación en Facebook con unas amigas ¡Cualquier cosa sirve!

Quien dice "la práctica hace al maestro" no lo dice por decir. Es cierto y así funciona. Muchos grandes autores hacen que tareas creativas como el arte, la música o la narrativa parezcan fáciles, un juego de niños, que se ponen delante de sus instrumentos y parece no salga de sus manos porque es tan natural que no parece humano.

Pese a que estos autores lo hagan un juego de niños, no lo es. Detrás de toda obra hay un sutil gran trabajo de campo, bocetos, estudios, composiciones de diversos tipos, conceptos y después sí, viene la gran obra. Y toda gran obra proviene de esquematizar la inspiración, la inspiración viene un día y se va casi al instante. He leído a muchos ilustradores decir "ojalá pudiera pintar todo lo que imagino y como lo imagino". Se puede, pero requiere mucho trabajo, por eso cuando alguien lo consigue parece que "lo hace sin querer".
Dibuja lo que quieras, incluso calca cosas, no pasa nada. Haz lo que más te apetezca, pero no pares. Imita estilos de otras personas, dibuja a gente en el metro, cualquier excusa para dibujar es buena. Un café, un zumo de tu mesa. Cualquier cosa de tu entorno.

12. Las prisas son malas.


Terminar rápido no es igual a ser profesional. Es cierto que muchos de los mejores ilustradores del mundo consiguen obras impactantes en muy poco tiempo, que para llegar a eso han pasado muchas horas entrenándose para llegar a esa calidad y coste de tiempo. Hay que acostumbrarse a las herramientas, y poco a poco uno se vuelve más rápido. Por eso intentar saltarse ese proceso a través de "trucos" lo único que puede hacer es empeorar la calidad de la obra, lo que puede hacer que su significado se desperdicie. El único truco que existe consiste en la práctica constante.

Lo que vengo a decir con esto es que las prisas matan la creatividad, para plasmar algo rápido están los bocetos y las anotaciones. Una obra final debe medirse y cuidarse con mimo porque las prisas se reflejan en su resultado.

Sin prisa pero sin pausa. Igor Stravinski decía "¡Prisa! Nunca tengo prisa, no tengo tiempo".

13. No forzarlo demasiado.


Cuando uno necesita tiempo, necesita tiempo. Es importante saber dónde están nuestros límites y forzarlos, sí, pero poco a poco. Nunca conviene pasarse del límite demasiado, en pequeña medida nos puede ayudar a mejorar poco a poco, pero si se hace de golpe seguramente tengamos agujetas creativas durante unos días.

Cuando uno se reengancha a la creatividad ¡Hay que tener cuidado y no pasarse! Porque es algo que si después de mucho tiempo no se ha hecho deja a uno exhausto. Se supone que ese es el motivo por el que uno ha estado dibujando un poquito todos los días, para entrenarse, pero a veces no es suficiente. No hay que pasarse porque la mente también se fatiga como cualquier otro músculo.

14. Finalmente: Afrontar el problema


Realmente todo esto son consejos que pueden ayudar a mejorar el problema, en mi experiencia personal lo que me sirvió para afrontar un bloqueo creativo relativamente extenso.

Aún no he conseguido volver a alcanzar el antiguo nivel que tenía de escritura ni piano, pero por otra parte en ilustración he mejorado considerablemente. En mi caso siempre fue un problema de falta de concentración en una única tarea. Lo que vengo a decir es que no todos los puntos son válidos para todos por igual, puesto que cada problema es único y nadie mejor que uno mismo puede saber cómo afrontarlo.

Si estás leyendo este artículo porque tienes un bloqueo creativo, has dado un gran paso buscando ayuda porque es síntoma de querer afrontar el problema. Por desgracia ningún artículo publicado en internet puede ayudar del todo, a lo sumo dar consejos. Uno mismo es la única persona que realmente puede ayudarnos puesto que sólo uno mismo puede tomar la decisión de cambiar aquello que le hace daño o su percepción de la vida.

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Esto es todo por hoy. Estas semanas he estado muy liada con entregas, trabajo y con el dolor de la pierna que me ha traído de cabeza. Estoy bien ¡No es nada grave y se va a curar! No me voy a rendir tan fácilmente pero lo que quiero decir es que probablemente en las próximas semanas se vea reducida mi actividad. Como habréis notado que he reciclado imágenes :(, soy lo peor.

A malas penas he podido escribir este artículo para esta semana y tenía muchas ganas de hablar de este pequeño problema que estoy segura que alguna vez nos a afectado a muchos, menos a las personas guapas e interesantes, esas personas no tienen problemas nunca.


(Es broma) ¡Hasta  la próxima ;)!
Sabrina Cámara Ilustradora y diseñadora gráfica

8 comentarios:

  1. Bravo. A mí me has dado en plena cresta. Me he identificado con bastantes de las situaciones que mencionas; sobre todo con la de hacer "otra tarea" distinta que sustituya a la que tanta ilusión había puesto y que incluso cuesta más trabajo. Para mí, es un sutil: "No merezco hacer lo que me gusta", o "Primero la obligación y luego la devoción"... no lo sé, pero el caso es que siempre me queda la rara sensación de haber comprado entradas para una buena película de estreno para encontrarme en el "Palacio de las Pipas" viendo una del Oeste.

    De joven no aprendí mucho de los "viejos", pero ahora de "vieja" estoy aprendiendo muchísimo de jóvenes como tú. Supongo que ese es el truco: no dejar de aprender nunca. Gracias por ser como eres y permitir que los demás lo sepamos.

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    1. Tú nunca serás vieja :).

      Gracias a ti Agüe, aunque no lo creas yo también aprendo mucho de ti.

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  2. Gracias, sus indicaciones han sido cruciales para cambiar el nick del Skype. Y ahora voy a epubizar esta entrada porque es larga, pero promete, y merece una lectura detenida. :)

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  3. Entrada muy guapa. Suerte con lo de tu pierna. Un saludo ;)

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  4. He hecho una lectura un poco rápida pero... voy a leermela a fondo. Precisamente estoy en uno de esos malditos bloqueos -bueno, desde hace un tiempo ya-, y no sabía lo que hacer, ya que la inseguridad que llevo encima ahora me impide hacer las cosas como quiero.
    También te ha pasado a ti que la gente vea lo que haces solo como "dibujitos bonitos"? Eso a mi realmente me cabrea...
    Me ha gustado mucho lo que he leído y voy a intentar poner en práctica los consejos ^^
    A partir de ahora voy a acosar tu blog(???) xD

    Ah! Y espero que tu pierna se ponga buena pronto!!

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    1. Buenos días Yui.

      La pierna está progresando estupendamente, muchas gracias :). Otra cosa, muchas gracias por "acosar" mi blog, se agradece mucho.

      Por otra parte, el bloqueo creativo nos sucede a todos alguna vez en la vida, lo que te puedo recomendar es que pases de lo que diga la gente. En muchos casos no lo hacen con malicia (en otros sí) porque no se comprende lo que cuesta llegar a hacer "ese dibujito". Pasa siempre de lo que diga la gente a no ser que sean personas experimentadas que sí entienden y tienen cultura del mundillo, en el caso de que te hagan críticas constructivas porque eso puede ayudarte.

      Cada vez que me viene un momento de bloqueo vengo aquí: http://artists.pixelovely.com/practice-tools/figure-drawing/

      Tiene bastantes opciones y te fuerza a ir bastante rápido. Al principio salen auténticos churros pero va muy bien para coger destreza :).

      Un abrazo y gracias por tu comentario.

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  5. Muchas gracias por los consejos. Hay veces que se entra en un círculo vicioso y la inspiración desaparece, aun así hay que persistir y seguir intentándolo. Todo esfuerzo tiene su recompensa.

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  6. sinceramente, que me ayudaste con esos consejos, mis bloqueos creativos han sido muy seguidos en cuanto a los dibujos, pero cuando me dedico a escribir historias las palabras o las ideas se presentan por sí solas, y estoy segura que cuando me llega la creatividad para dibujar es por que estoy haciendo algo que me gusta como dijes en una parte de este articulo, yo soy de esas personas que siempre tienen una preocupación y hacen las cosas rápidos para salir de la situación lo antes posible, pero con eso que dijo Igor y los consejos que diste, no vuelvo a correr con la creatividad nunca mas... MUCHAS GRACIAS!!

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